Dejándome apapachar por la naturaleza, voluntariado en el Parque Ecológico Totláli

Voluntariado Parque Ecológico Totláli

Escribo desde mi lugar favorito en Totláli, le llamaban el jardín del amor cuando este lugar todavía no era Totláli. Un espacio con césped (pasto) natural, chiquito, entre el río y la selva. Tigrillo y Chocolata tumbados a mi lado, refugiándose del sol de mediodía mientras yo trato de hacer acopio de todas las sensaciones que ofrece este paraíso natural, incluidos los rayos del sol que tan intensamente penetran en mi piel.

Tigrillo y Chocolata Parque Ecológico Totláli

Naturaleza en el Parque Ecológico Totláli

Levanto la mirada del cuaderno (la compu quedó arriba, en la casa, esta vez quise escribir sobre papel real, dando libertad a la inspiración) y veo un montón de mariposas blancas jugando entre las ramas de los árboles, posándose en las flores de color naranja que, según Silvestre, trabajador del parque, se llaman Ojos de Venado. Me quedo observando y aparecen las Morphos, sonrío todavía más al ver su vuelo, tan magistral. Mariposas de otras especies se suman al juego, aparece una monarca, la sigo con la mirada y desaparece rápidamente. Me siento plena.

Jardín del amor Parque Ecológico Totláli

Escucho el río, el fluir constante del agua; en esta época del año está más bien fresquita. Pienso que si somos capaces de acallar nuestra mente y solo nos tumbamos a observar, en silencio, sin movernos apenas, la naturaleza sigue su curso, los animales se acostumbran a nosotros, nos ignoran. Y solo entonces seremos espectadores y partícipes al mismo tiempo, llenando nuestras almas de felicidad, dejándonos apapachar por la Pachamama.

Esta es mi segunda vez en el Totláli, llegué con el corazón bien abierto, dispuesta a empaparme de todo aquello que el parque y sus habitantes tengan reservado para mí. Aunque yo solo soy una espectadora más. Libre de expectativas, libre de prejuicios, sin condiciones, caminando lento. Observo y siento. Me lleno de energía, de felicidad, de amor.

Parque Ecológico Totláli

Totláli, el sueño de muchos

Totláli es un sueño. Es el sueño de Carolina, una mujer luchadora que dedica todo su esfuerzo al parque, se desvive por él, para impulsar, fomentar y difundir los beneficios de conservar la flora y la fauna.

Carolina Parque Ecológico Totláli

Es el sueño de Manuel, el papá de Carolina, que un día quedó enamorado de la mariposa Morpho y decidió convertir este lugar, antes una selva casi destruida por la agricultura intensiva, en un espacio de conservación. Así nació Totláli, fruto de una historia de amor.

El parque también es el sueño de todos los voluntarios que llegamos a vivir, a aprender, a compartir, a desaprender, a convivir. Seguramente, Totláli también es el sueño de Tláli, la boa constrictor, una de las grandes estrellas del parque, quien dedica sus esfuerzos a eliminar el odio hacia todas las serpientes. El sueño de Tibu y Timi, los habitantes más recientes de la casa. Ellos son dos hermanos cacomixtles que, de momento, viven en el baño, a la espera de que pronto llegue algún voluntario que sepa de bioconstrucción y les construya un hogar digno, un espacio acomodado especialmente para ellos, para que sean todavía más felices.

Cacomixtle Parque Ecológico Totláli

Definitivamente, Totláli es el gran sueño de Chocolata y de Tigrillo, los perros más afortunados de la comunidad. Aquí encontraron un hogar y una gran familia. Ellos son como mi sombra, me acompañan allá a donde voy, sea la hora que sea, y me esperan pacientemente, casi siempre 😛 Muy agradecidos de compartir su vida con todas las personas que les demuestran amor y les dan un poquito de cariño.

¿Qué es Totláli?

Totláli es un espacio de conservación de la flora y la fauna del Estado de México. El objetivo es evitar que las especies autóctonas entren en la categoría de riesgo.

Y es que recuperarlas es extremadamente difícil. Su rehabilitación, reproducción y reintroducción implica no solo moldear a cada individuo para su supervivencia, lo que implica salud, comportamiento y genética, sino que también necesitaríamos modificar el hábitat donde sería liberado. Deberían volver a crearse las condiciones adecuadas para que los ejemplares recuperados pudieran desarrollarse normalmente. El resultado es que, aun cuando fuera posible costear el gran esfuerzo monetario que implicaría, el porcentaje de éxito sería bastante bajo.

¿Cómo se trabaja en Totláli?

Por ello, en Totláli se eligió el camino de la prevención, dedicando todos los esfuerzos a transmitir conocimiento con emociones y al contacto con animales y plantas que habitan el Estado de México para aprender a coexistir con ellos. Su lema es educar para conservar. Y siempre bajo esta premisa, coexisten los cuatro pilares de trabajo de Totláli.

  • Educación: los esfuerzos se centran tanto en niños como en adultos. El parque es también un centro de educación ambiental. Todos aquellos que quieran aprender sobre técnicas y acciones cotidianas para la conservación del ambiente son bienvenidos. Además, cada viernes, a la ecoescuela, llegan los niños de de la comunidad San Pablo Tejalpa, Zumpahuacán. Y siempre inmersos en un ambiente lúdico, tratamos de sembrar en ellos las buenas prácticas de la conservación.
  • Agricultura Ecológica: en el parque cultivamos limones, papayas, moras, acelgas y cebollas entre otros alimentos, respetando siempre los ciclos de la tierra y utilizando los productos orgánicos que la misma tierra nos ofrece. La idea es apostar por la agricultura ecológica como un modo de vida con todo lo que implica.
  • Ecoturismo: las puertas del parque están siempre abiertas para cualquier persona que quiera conocerlo y aprender un poquito más sobre la conservación. También se organizan avistamiento de luciérnagas, de aves, visitas al mariposario y campamentos.
  • Investigación: el compromiso con la conservación parte del conocimiento para volver accesible la información y poder divulgarla a través de la educación ambiental. Dos veces al mes, llegan al parque los ornitólogos, un grupo de trabajo que monitorea las aves y genera información constante sobre aves residentes y migratorias.

Voluntariado en Totláli, ¿qué puedes aportar?

Totláli es un espacio abierto para todos. La filosofía de este espacio es que todos tenemos algo que aportar. Y son más que bienvenidos aquellas personas con conocimiento en bioconstrucción, agricultura ecológica, huertos urbanos, videomarketing, ecoturismo y educación ambiental.

Más información sobre el voluntariado en el Parque Ecológico Totláli

Cantando a las tortugas en el Voluntariado Parque Ecológico Totláli

Vivir aquí ha sido una experiencia de vida asombrosa. He interactuado con animales que, antes de mi etapa en Totláli, ni siquiera sabía que existían, como los cacomixtles o los tlacuaches. He tenido la oportunidad de ver cómo una boa constrictor caza e ingiere a su presa; cómo una oruga se convierte en una bella mariposa. Estoy realmente agradecida, sobre todo, porque tras mi estancia en Totláli he aprendido a convivir con las arañas y con los blatodeos (comúnmente llamadas cucarachas).

Vivir aquí me alegra el corazón. Espero que así sea para todos vosotros, tanto si decidís pasar a visitar el parque como si os animáis a ofrecer vuestro tiempo y sabiduría para que este espacio natural crezca gracias a la comunidad. Y ya sabéis que cualquier duda me la podéis dejar en los comentarios y os contestaré a la mayor brevedad posible 🙂

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