Sobre Travels&Lives

Viajar es un ejercicio con consecuencias fatales para los prejuicios, la intolerancia y la estrechez de mente” – Mark Twain.

Quizás viajar no sea suficiente para prevenir la intolerancia, pero si logra demostrarnos que todas las personas lloran, ríen, comen, se preocupan y mueren, puede entonces introducir la idea de que si tratamos de entendernos los unos a los otros, quizás hasta nos hagamos amigos” – Maya Angelou.

Porque viajar no es solo ir de un lado para otro, visitar ciudades, conquistar montañas, perderse en el desierto o bañarse en playas paradísiacas (que también). Para mí viajar es, sobre todo, conocer a personas y aprender de ellas, acostumbrase a diferentes modos de vida, romper con los prejuicios, con los miedos, con las ataduras.

Viajar elimina prejuicios

El viaje es libertad. Cuando estamos fuera de eso que llaman la ‘zona de confort’ exploramos y descubrimos, no solo el mundo, si no también a nosotros mismos. El simple hecho de encontrarte en otro lugar o de ver caras y paisajes nuevos es algo que genera un cambio. Es un abrirse al mundo que genera libertad. Y digo libertad porque, a pesar de que muchas veces nos acompañe el miedo, conseguimos romper las barreras y provocar un cambio en nosotros mismos.

El viaje es aprender. No hay escuela o universidad que te aporte tantísimo conocimiento. Quizás no sea un saber académico (nadie va a enseñarte qué son las ‘5W’ del periodismo), pero es un saber práctico, experiencial (seguro que vas a aprender a relatar una buena historia). Y es que cada persona que conoces por el camino, cada escena que observas, cada problema que solucionas te aportan valiosos conocimientos difíciles de adquirir si te quedas sentado delante del ordenador.

El viaje es humildad. La humildad que deberás tener para acercarte a todas las personas que te encontrarás en el camino, la misma con la que te recibirán quienes te abrirán de par en par las puertas de su casa. Porque si algo aprenderás a lo largo del viaje es que la bondad y la felicidad puebla el mundo. No dejes de acercarte a ella.

Y así, poco a poco, el viaje aumentará tu tolerancia, el respeto por las diferencias. Comprenderás que aquello que consideras ajeno a ti es lo habitual para otros y, por supuesto, es igual de válido; que lo raro, lo diferente, lo extraño lo es solo desde tu punto de vista subjetivo.

Y este blog va de…

“Vale, y todo este rollo, ¿para qué? ¡Si aquí íbas a explicar de qué trata este blog!”

Cierto. Lo que iba a ser solo una introducción ha resultado ser una oda a los viajes. Pero es que este blog va de eso… Es mi granito de arena a la lucha contra los prejuicios. No solo aquellos racistas, xenófobos, homófobos, misóginos, andrófobos o cualquier otra fobia que tenga que ver con las personas; también esos que nos impiden vivir como nos dé la gana vivir:

  • Me gusta viajar pero no tengo dinero.
  • Si viajo no puedo ahorrar para mi jubilación.
  • Viajar solo (y más si soy mujer) es peligroso.
  • ¿Y qué va a pasar con mi carrera?
  • Me encanta tu idea pero yo jamás podría… (aquí ponle cualquier cosa porque hasta que no lo hacemos siempre creemos que vamos a ser incapaces).
  • Eso que haces es de valientes, a mí me da miedo…

A mí viajar me hace ser mejor persona. Liberarme, crecer, conocerme, aprender. Y con Travels&Lives quiero mostrar cómo lo estoy consiguiendo para que, quizás, y solo quizás, pueda ayudar a alguien contando mi experiencia y las de otros que he tenido el placer de encontrar.

Viajar es más que ver lo que hay para ver; es iniciar un cambio en nuestras ideas sobre lo que es vivir que continúa en nosotros de manera profunda y permanente”. – Miriam Beard.

Y el logo, ¿qué significa?

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El logo de Travels&Lives representa al ‘hombre libre’ amazigh (abarca a los dos sexos). Este es el nombre con el que se denominan los pobladores originales del norte de África y sus descendientes. Para que te resulte más familiar, los imazighen —plural de amazigh— son los bereberes, aunque a ellos no les gusta llamarse así porque es peyorativo.

Los imazighen, en su mayoría marroquíes y argelinos, reclaman sus derechos y luchan diariamente por mantener viva su cultura; hasta hace relativamente poco se les impedía hablar su propia lengua, en un continuo esfuerzo por arabeizarlos. Son un pueblo libre y quieren ser tratados como tales.

Entonces, ¿por qué he escogido al ‘hombre libre’? Básicamente, por dos razones:

  1. El objetivo de Travels&Lives es ayudar a que más personas seamos libres (me incluyo, todavía me falta muchísimo para llegar a ser libre).
  2. Es el icono de un pueblo en lucha por sus derechos. Y me parece básico el apoyo a toda persona o grupo de personas que buscan un respeto a sí mismos y a sus costumbres (siempre que estas estén, a su vez, basadas en el respeto).
Hombre libre amazigh
Hombre libre amazigh en Ouarzazate (Marruecos)

Conversaciones que te hacen pensar

Y todo esto, en parte, tiene su origen en una conversación con un antiguo compañero de piso. Yo había perdido el ánimo, la rutina me mataba y no encontraba la felicidad en eso que para mí era una vida robotizada: levántate a las 8 am, coge el metro, a las 9 h en la oficina, hazte una café, trabaja, de 14 a 15 h hora de comer, vuelve a trabajar, ¡por fin las 18 h! De nuevo el metro, llega a casa, al parque con Leona, cocina, come, relax con los compañeros, duerme; de nuevo, levántate a las 8 am… la rueda comienza a girar. ¡Menos mal que el fin de semana nos salva! Yo no quería pasarme la vida contando los días para que llegara el viernes.

No sé cómo empezó la charla, pero sí que recuerdo perfectamente cómo acabó:

— ¿Cuál es tu sueño? —me pregunta.

— Viajar y ayudar a crear un mundo mejor —le respondo sin dudarlo ni un segundo.

— Entonces –dice categóricamente– hazlo tu forma de vida.

Más de un año después, tengo la respuesta: Travels&Lives es mi forma de vida. ¡Espero que os guste!